miércoles, 24 de junio de 2009

Carta de la 1era Presidencia: Reunion Sacramental

Hace un tiempo alguien expuso su duda acerca de las normas para dar discursos en la sacramental. Comentaba que en su nuevo barrio tenian la costumbre de “exponer” en la sacramental en vez de dar un mensaje o discurso como en todo el mundo, un problema que se repite en muchas partes. Siempre me recuerdo de mi tiempo de la mision de una estaca en especial donde el presidente de estaca, como parte de sus mensajes, hacia que los hermanos se levantasen en plena sacramental para sermonearlos alli mismo y ponerlos “como ejemplos”…..
La carta nos dice muchas cosas y probablemente llegara a las capillas del resto del mundo en el curso del mes. Señala (en forma resumida) que la primera presidencia esta muy contenta de que los hermanos utilizan sus escrituras y demas material de la Iglesia para sus discursos y mensajes en el pulpito, pero, al mismo tiempo señala, que no es necesario eso de hacer que los hermanos acompañen su mensaje buscando en sus propias escrituras (no se cuantas veces en cuantos lugares he visto eso, que se da una escritura y luego se espera a que todo el resto la busque para “acompañar”).
Asimismo se indica que tampoco es necesario el utilizar cualquier tipo de ayuda visual, multimedia o de otro tipo al dar un discurso. A pesar de que se entiende el valor de otras tecnicas pedagogicas para preparar mensajes, se pide que esto se limite solo a las clases y en las reuniones sacramentales (o similares) simplemente se den mensajes sencillos y reverentes con lo que es una sacramental. Por supuesto (y se dijo explicitamente) eso de hacer desde el pulpito participar a hermanos, es algo totalmente out para los discursantes en la sacramental.
De esta forma, se podra mantener la reverencia y no distraer de lo verdaderamente importante que hacemos cada domingo.En resumen, no es necesario un resumen. Todos aquellos que gustan de hacer de su tiempo en el pulpito “algo mas”, tendran que ajustarse y ceñirse a las indicaciones que la verdad todos saben, pero a veces se nos olvidan hasta que la primera presidencia tiene que hacer una “observacion” al respecto. Fuente Cumorah